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Sanación astral, reiki astral y mal postizo: cuando la enfermedad salta de un cuerpo a otro

La misma capacidad que permite reparar el cuerpo sutil permitiría desplazar una carga a otra persona. Qué es la sanación astral, qué se entiende por mal postizo y por qué la tradición habla de la paradoja clínica.

Por Radio Kronos · Publicado el 30 de julio de 2026 · 4 min de lectura

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Manos luminosas trabajando sobre un cuerpo energético translúcido

Dentro de las posibilidades que se atribuyen al desdoblamiento astral hay un capítulo especialmente delicado: la intervención energética sobre el cuerpo sutil y su reverso oscuro, la transferencia de enfermedades.

Son dos caras de la misma moneda. Una busca restaurar el equilibrio; la otra lo desplaza.

Qué es la sanación astral

Algunos proyectores y sanadores afirman que, una vez fuera del cuerpo, pueden trabajar directamente sobre el campo energético de otra persona. La práctica se conoce popularmente como reiki astral o sanación en el plano astral, y el mecanismo que describen tiene tres momentos:

  1. El sanador se desdobla y se sitúa junto al cuerpo sutil del paciente.
  2. Percibe bloqueos, manchas, densidades o desequilibrios, con algo parecido a la visión etérica.
  3. Dirige energía, luz o intención hacia esas zonas para limpiarlas o reequilibrarlas.

La premisa de fondo es que la sanación no actúa primero sobre la carne, sino sobre el molde energético que la sostiene. Cuando ese molde se reordena, el organismo físico podría empezar a responder. Eso explicaría, según esta lectura, los casos en los que alguien se siente mejor antes de que haya cambios clínicos medibles.

El mal postizo: la enfermedad que salta

El reverso de esa capacidad es lo que la brujería popular llama mal postizo: una persona desarrolla, de forma súbita y sin causa médica aparente, los síntomas que hasta ese momento padecía alguien cercano. Y esa otra persona empieza a mejorar.

Los rasgos que se reportan una y otra vez:

  • La dolencia "salta" de un individuo a otro.
  • Quien la recibe puede estar clínicamente sano en analíticas y pruebas.
  • Si la carga se mantiene, con el tiempo los síntomas físicos terminan manifestándose.
  • Casi siempre hay un vínculo emocional fuerte o convivencia estrecha.

En la lectura tradicional, esto ocurre de dos maneras. De forma involuntaria: alguien con gran sensibilidad energética —madres, cuidadores, empáticos de alta sensibilidad— absorbe el mal de un ser querido. O de forma inducida: mediante un trabajo dirigido que desplaza la carga de una persona a otra.

La paradoja clínica

El aspecto más desconcertante del relato es este: quien "recibe" puede pasar exámenes médicos normales durante un tiempo. Su cuerpo no muestra la patología, pero —según esta interpretación— su campo ya la contiene.

Es la traducción práctica de una idea presente en muchas tradiciones energéticas: toda enfermedad física tendría un correlato previo en el cuerpo sutil. Quien trabaja en ese nivel podría, por tanto, tanto sanar como transferir.

Conviene decirlo con claridad: esa premisa no está demostrada y no debe usarse para interpretar síntomas reales. Un cuadro clínico se estudia con un médico. Lo demás es marco cultural y espiritual, valioso como tal, peligroso como sustituto.

Cómo se protege la tradición

Las escuelas serias de sanación popular imponen reglas estrictas, y todas van en la misma dirección: no absorber.

  • Protección previa antes de acercarse a alguien cargado.
  • Distinguir en todo momento lo propio de lo ajeno.
  • Limpieza posterior obligatoria tras cada trabajo.
  • Corte consciente de los lazos energéticos al terminar.
  • Descartar primero causas médicas antes de atribuir nada a una transferencia.

Quien no cumple esas reglas termina, según la propia tradición, siendo el siguiente eslabón de la cadena. Es exactamente el riesgo que corren los psicómetras al tocar objetos cargados.

Por qué el tema importa

Más allá de la discusión sobre su realidad, el mal postizo describe algo que cualquiera reconoce: cuidar a alguien enfermo enferma. El agotamiento del cuidador, la somatización, la carga emocional acumulada y el desgaste inmunológico son fenómenos documentados. La tradición los nombró en su propio lenguaje siglos antes de que existiera la palabra burnout.

Leído así, el mal postizo deja de ser solo una creencia y se convierte en una advertencia práctica: quien cuida necesita también ser cuidado, y quien absorbe necesita aprender a soltar. Ese es, en el fondo, el consejo que todas las tradiciones repiten al sensitivo desde hace siglos.

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Preguntas frecuentes

¿Qué es el mal postizo?
Es el nombre que la brujería popular da a la transferencia de una enfermedad o carga energética de una persona a otra, normalmente entre personas con vínculo emocional estrecho o convivencia cercana.
¿La sanación astral reemplaza al tratamiento médico?
No. Ninguna práctica energética sustituye un diagnóstico ni un tratamiento médico. Las propias tradiciones serias exigen descartar primero causas físicas con un profesional de salud.
¿Por qué los cuidadores son los más expuestos?
Porque combinan vínculo emocional intenso, convivencia continua y alta sensibilidad. La tradición lo llama absorber el mal ajeno; la medicina describe el mismo desgaste como somatización y agotamiento del cuidador.

Sobre la autoría

Radio Kronos

Redacción astrológica

Mesa astrológica responsable del horóscopo, los signos, los intersignos y las predicciones publicadas en Radio Kronos.

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